«Hoy es un buen día para ser de Xbox»

El Mundo ha cambiado. Lo siento en el agua. Lo siento en la tierra. Lo huelo, en el aire. Mucho se perdió entonces, y pocos viven ahora para recordarlo.


Si eres de los que como yo creen que la generación actual de Xbox ha dado un vuelco cual Señor de los Anillos, quédate conmigo en este artículo porque hoy quiero hablar precisamente de esta evolución que ha sufrido la marca en cuestión de un par de años.

Aun así te aviso de que no, esta no es otra de esas aburridas retrospectivas de cómo ha evolucionado Microsoft. Más bien un cántico al «Xboxer» que estuvo desde los comienzos de generación aguantando el chaparrón.

El usuario de Xbox, persona non grata

Desde 2013 tuvimos que pasar por un periplo complicado. Decisiones cuestionables como la inclusión obligatoria de Kinect, la apuesta por reducir los estudios internos, cancelaciones de juegos, o un detrimento grave de títulos first party. Todo ello mientras los foros y redes sociales iban caldeando el ambiente. El usuario de Xbox se había convertido en una especie de apestado social dentro de estos espacios. ¿Nunca tuviste esa sensación de que sobrabas en determinados sitios, solo por tu elección de donde jugar?

No ayudaba la prensa multiplataforma especializada, que acabó cebándose poco a poco y ayudando a señalar más aún a la consola y a su comunidad. Era frecuente ver comparativas de resoluciones, un dato que en esta casa siempre hemos considerado interesante, pero misteriosamente ha dejado de tener importancia para muchos sitios.

Sin embargo ahí seguíamos muchos, con la consola en el salón y disfrutando de sus ventajas, viendo lo bueno y no lo malo. Pero llegaron años en los que Microsoft pasó por un auténtico desierto en cuanto a novedades, desarrollos propios de alta calidad, falta de doblajes y localizaciones, una reducción tremenda en cuanto a publicidad de sus contenidos, vivir de espaldas a Japón y otro tipo de añadidos en la máquina.

Xbox, un nuevo campo fértil

Por suerte hubo una semilla que considero que fue la que lo cambió todo. Es ese tipo de gestos que hacen que toda una marca cambie de filosofía. Me refiero a la retrocompatibilidad. Si porque cuando el equipo de Xbox empezó a trabajar en ello junto a su eslogan: “Sin barreras”, algo fue cambiando. Y el resto ya lo hemos visto.

A partir de ahí la marca se ha quitado el estigma de consola menos potente, ha seguido trabajando hasta hace poco en traer juegos retrocompatibles, y nos ha dado grandes alegrías como Xbox Game Pass o el Xbox Adaptative Controller. Juegos, juegos y más juegos, presentes y futuros a precios que jamás hubiéramos imaginado ¿acaso no es eso lo que quiere un jugador de verdad?

Pero viene mucho más, la unificación ente servicios y plataformas trae consigo mayor inversión para un público mayor, con Project xCloud o Xbox Game Pass Ultimate como puntas de lanza y un despliegue de juegos de los nuevos estudios first party de los americanos. Halo Infinite, el futurible RPG de Playgorund Games,  Bleeding Edge y muchos otros más.

Hoy es un buen día para ser de Xbox. Porque hoy si tenemos muchas historias a las que jugar y sobre las contar experiencias. Hoy es un buen día para ser de Xbox porque nos quedan nuevos servicios por disfrutar y posibilidades que añadir a nuestro día a día como jugadores. Hoy es un buen día para ser de Xbox porque el futuro se antoja cuanto menos ilusionante.

Y tu, ¿estás contento de ser de Xbox?


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